A poco más de una semana del balotaje presidencial peruano previsto para el 7 de junio de 2026, Keiko Fujimori consolida su posición de favorita en las encuestas de intención de voto, según los últimos sondeos publicados por los principales institutos demoscópicos del país. La candidata del partido Fuerza Popular, que ya acumula tres intentos frustrados de llegar a la presidencia, aparece con una ventaja de entre 5 y 8 puntos porcentuales sobre su rival en la segunda vuelta. La elección se perfila como una de las más polarizadas de la historia reciente del Perú, con el país dividido entre el fujimorismo y sus adversarios.
Keiko Fujimori ha centrado su campaña de cara a la segunda vuelta en los temas de seguridad ciudadana, reactivación económica y lucha contra la corrupción. Su discurso apela a sectores conservadores y a una clase media golpeada por la inseguridad y la inflación de los últimos años. Su rival, que no ha sido identificado con nombre en las fuentes consultadas, ha intentado movilizar al electorado progresista y a los sectores que rechazan el legado del fujimorismo, marcado por las condenas y los procesos judiciales que pesan sobre la candidata y su familia.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo del proceso electoral peruano, dado el impacto que puede tener en la estabilidad política regional y en las relaciones del país con sus socios comerciales. Observadores de la Organización de los Estados Americanos y de la Unión Europea supervisarán la jornada electoral del 7 de junio para garantizar la transparencia del proceso. El resultado marcará el rumbo de la política peruana en los próximos cinco años en un contexto de alta conflictividad social y desconfianza institucional.
