Colombia celebra este domingo 31 de mayo sus elecciones presidenciales de primera vuelta, una cita histórica en la que once fórmulas presidenciales se disputarán el derecho a gobernar el país durante el período 2026-2030. Los colegios electorales abrirán sus puertas a las 8:00 a.m. y cerrarán a las 4:00 p.m., hora local, según confirmó la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Tres candidatos lideran todas las encuestas de cara a la jornada: el senador Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, quien encabeza las mediciones con el 44,3% de intención de voto; Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, que alcanza el 21,5%; y Paloma Valencia, del Centro Democrático, con el 19,8%.
Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos —mayoría absoluta—. De no lograrlo ningún aspirante, la segunda vuelta se disputará el 21 de junio de 2026. Según los analistas, las cifras actuales apuntan a que será prácticamente imposible evitar el balotaje, dado que Cepeda, pese a su ventaja, no alcanza el umbral del 50%.
El proceso electoral colombiano llega en un momento de especial atención regional. Las elecciones marcan el fin del mandato del presidente Gustavo Petro y suponen una transición de gobierno de enorme trascendencia para un país que busca consolidar la paz, reducir la desigualdad y mejorar la seguridad ciudadana. La Registraduría habilitó más de 100.000 puestos de votación en todo el territorio nacional y en el exterior.
Con 14 candidatos inicialmente inscritos —aunque tres retiraron sus candidaturas antes de la jornada— el tarjetón presidencial mantiene impresas las opciones de Clara López, Carlos Caicedo y Luis Gilberto Murillo, quienes abandonaron la carrera pero cuyas casillas ya habían sido incluidas en la impresión oficial del documento electoral.
La jornada transcurre bajo fuertes medidas de seguridad. El Gobierno Nacional desplegó decenas de miles de efectivos de la Policía Nacional y el Ejército en todo el país para garantizar el orden y la libre expresión del voto. La comunidad internacional, incluyendo la OEA y la Unión Europea, envió misiones de observación electoral para acompañar el proceso.
