Cuba atraviesa una de las crisis económicas más severas de su historia reciente. La escasez de alimentos, medicinas y combustible se ha convertido en el pan de cada día para millones de cubanos, en un contexto agravado por el bloqueo petrolero que Estados Unidos mantiene sobre la isla desde enero de 2026.

Apagones de hasta 20 horas diarias
Los cortes eléctricos se han extendido por toda la isla, llegando a superar las 20 horas sin luz en algunas provincias. La situación ha paralizado hospitales, comercios y la vida cotidiana de la población. El gobierno cubano atribuye la crisis energética directamente a las sanciones estadounidenses que impiden la llegada de petróleo a la isla.
La falta de combustible también ha afectado gravemente al transporte público y a la producción agrícola, generando una cadena de escasez que impacta a todos los sectores de la economía.
Desinformación en redes sociales
Paralelamente, se han reportado casos de videos manipulados con inteligencia artificial que circulan en redes sociales, creando confusión sobre el alcance real de las protestas y la situación en el país. Organizaciones de verificación de hechos alertan sobre la proliferación de este tipo de contenido generado por IA tanto en Cuba como en otras naciones latinoamericanas.
Presión internacional
Organismos internacionales y gobiernos de la región han llamado al diálogo y a una solución negociada que ponga fin al sufrimiento de la población cubana. La Unión Europea y varios países latinoamericanos han expresado su preocupación por el deterioro de las condiciones de vida en la isla y han pedido a Washington que reconsidere las medidas más restrictivas del embargo.

