OpenAI presentó esta semana un nuevo sistema de inteligencia artificial diseñado para asistir en el diagnóstico médico que, según estudios internos y pruebas independientes, superó el rendimiento de médicos especialistas en varias categorías de enfermedades. El modelo fue entrenado con millones de historiales clínicos anonimizados y puede analizar síntomas, resultados de laboratorio e imágenes médicas en segundos.
La empresa anunció que el sistema no pretende reemplazar a los médicos sino complementarlos, reduciendo errores de diagnóstico y ayudando en zonas con escasez de especialistas. Varios hospitales de Estados Unidos ya están pilotando la herramienta. Organizaciones médicas han pedido regulaciones claras antes de su uso generalizado.
La herramienta fue probada en un estudio con 1.200 casos clínicos reales, obteniendo un 94% de diagnósticos correctos frente al 86% promedio de los especialistas participantes. Los investigadores advierten que el sistema no sustituye el criterio clínico ni la relación médico-paciente, pero representa un avance sin precedentes en la asistencia diagnóstica automatizada para hospitales con escasos recursos humanos.
