Tokio es una de esas ciudades que desafía cualquier expectativa. Capital de Japón y una de las megalópolis más pobladas del planeta, ofrece una experiencia única donde la tradición milenaria convive en perfecta armonía con la tecnología más avanzada del mundo.
Desde los templos budistas de Asakusa y los jardines imperiales hasta los rascacielos de cristal de Shinjuku y el frenesí electrónico de Akihabara, Tokio es una ciudad de contrastes infinitos que nunca aburre. Sus barrios son mundos en sí mismos: el lujo tranquilo de Ginza, la cultura pop de Harajuku, la gastronomía de Tsukiji o la bohemia de Shimokitazawa.
La gastronomía tokiota es otro de sus grandes atractivos. Con más estrellas Michelin que cualquier otra ciudad del mundo, comer en Tokio es una experiencia sin parangón, desde un simple cuenco de ramen en un local de barrio hasta la alta cocina kaiseki.
Cuándo ir: La primavera (marzo-mayo), con la floración de los cerezos, es la temporada más espectacular. El otoño (septiembre-noviembre) también ofrece un paisaje de colores incomparable.
Cómo llegar: El aeropuerto internacional de Narita y el de Haneda conectan Tokio con todo el mundo.
