En apenas una década, la energía solar pasó de ser una alternativa cara y elitista a convertirse en la fuente de electricidad más barata jamás producida por la humanidad. Según la Agencia Internacional de Energía, el coste de la energía solar fotovoltaica ha caído más de un 90% desde 2010, una reducción sin precedentes en la historia de la energía.

¿Cómo funciona un panel solar?
Un panel solar fotovoltaico está compuesto por células de silicio que, al recibir la luz del sol, liberan electrones y generan corriente eléctrica. Este proceso, llamado efecto fotovoltaico, fue descubierto por Edmond Becquerel en 1839 pero no comenzó a aplicarse industrialmente hasta la segunda mitad del siglo XX. Los paneles actuales tienen eficiencias de entre el 20% y el 24%, y los mejores prototipos de laboratorio ya superan el 30%.
La revolución de los techos solares
Hoy es posible instalar paneles en el tejado de una vivienda por una fracción de lo que costaba hace diez años, y en muchos países la electricidad generada puede venderse de vuelta a la red. Países como Alemania, España, Australia y Chile lideran la adopción de la solar residencial, y en algunas regiones ya hay días en que toda la demanda eléctrica se cubre con energías renovables.
El reto del almacenamiento
El gran desafío de la energía solar sigue siendo el almacenamiento: el sol no brilla de noche ni en días nublados, por lo que se necesitan baterías o sistemas de almacenamiento para garantizar el suministro continuo. Las baterías de ion de litio, impulsadas por la industria del vehículo eléctrico, están bajando de precio rápidamente y se espera que en la próxima década el almacenamiento deje de ser el cuello de botella de la transición energética.
