Ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA presentaron un nuevo microprocesador diseñado específicamente para operar en entornos de radiación extrema, como los cinturones de Van Allen de Júpiter o la superficie de Venus. El chip RAD-X3, basado en nitruro de galio, puede funcionar con fiabilidad durante más de cinco años en condiciones que destruirían la electrónica convencional en días.
El componente será incorporado en la futura misión Europa Clipper Extended y en la sonda de exploración venusiana DAVINCI-2, ambas programadas para lanzarse antes de 2030. La tecnología también tiene aplicaciones potenciales en satélites militares y en sistemas de comunicaciones que operan en órbitas de alta radiación.
El chip RAD-X3 también podría tener aplicaciones en reactores nucleares de nueva generación y en sistemas de comunicaciones de emergencia que deben operar en zonas con alta radiación electromagnética. La tecnología de nitruro de galio es además mucho más eficiente energéticamente que el silicio convencional, convirtiéndolo en candidato ideal para misiones espaciales de larga duración donde la energía disponible es limitada.
