La legislatura de Alabama aprobó esta semana nuevos mapas de distritos electorales que, según organizaciones de derechos civiles, diluyen intencionalmente el poder de voto de la comunidad afroamericana del estado. El Partido Republicano, que controla la cámara estatal, defendió los mapas argumentando que cumplen con los requisitos legales vigentes tras el fallo de la Corte Suprema en 2023.
La NAACP y otras organizaciones han anunciado que impugnarán los mapas ante los tribunales federales. El caso podría llegar nuevamente a la Corte Suprema, en un momento en que los debates sobre el derecho al voto de las minorías siguen siendo un punto de fricción político en el sur del país.
La Corte Suprema federal tendrá la última palabra sobre la legalidad de los nuevos mapas, en un contexto en que el tribunal ha mostrado disposición a limitar la aplicación de la Ley de Derechos Electorales de 1965. Si los nuevos distritos se mantienen, Alabama podría reducir de dos a uno los escaños del Congreso representados por candidatos afroamericanos, en un estado donde la población negra representa el 27% del total.

