Las comunidades inmigrantes en Estados Unidos viven días de alta tensión tras la intensificación de los operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en las llamadas «ciudades santuario». Los operativos, que han aumentado notablemente desde enero de 2026, han generado detenciones masivas en ciudades como Chicago, Los Ángeles, Nueva York, Houston y Miami, donde viven millones de inmigrantes indocumentados.
¿Qué está pasando exactamente?
Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, el ICE realizó más de 85,000 detenciones en los primeros cuatro meses de 2026, un incremento del 340% respecto al mismo período del año anterior. Los operativos se concentran en lugares de trabajo (mataderos, restaurantes, construcción), centros comerciales y, en algunos casos, los propios hogares de los inmigrantes.
A diferencia de las políticas del primer mandato de Trump, ahora el ICE también está deteniendo a personas con residencia legal que tienen antecedentes penales menores o que han violado condiciones de su visa, ampliando significativamente el universo de personas en riesgo.
La respuesta de las ciudades santuario
Varias ciudades y estados han respondido reafirmando sus políticas de santuario: se niegan a cooperar con el ICE en detenciones que no estén respaldadas por una orden judicial, y prohíben a sus policías preguntar sobre el estatus migratorio. Los alcaldes de Chicago, Karen Bass (Los Ángeles), Eric Adams (Nueva York) y otros han protestado públicamente ante el gobierno federal.
El gobierno de Trump ha amenazado con retirar fondos federales a estas ciudades, pero los tribunales han bloqueado en repetidas ocasiones estas amenazas, argumentando que violan la Décima Enmienda de la Constitución.
El impacto humano
Las historias de familias separadas, niños ciudadanos americanos que quedan sin sus padres deportados y empresas que pierden trabajadores esenciales de la noche a la mañana están llenando las páginas de los medios y generando un debate moral profundo en la sociedad americana.
Las iglesias, escuelas y organizaciones comunitarias están ofreciendo refugio, asesoría legal gratuita y apoyo emocional a las familias afectadas. En muchos barrios latinos de Chicago y Los Ángeles, la actividad económica ha caído notablemente porque la gente tiene miedo de salir a la calle.
Recursos para comunidades afectadas en Immigrant Legal Resource Center y RAICES.
