El Concejo Municipal de Los Ángeles aprobó en mayo de 2026 una propuesta para postergar 18 meses el cronograma que llevaría a 30 dólares por hora el salario mínimo de los trabajadores de hoteles y aeropuertos de la ciudad. La medida, conocida como el «salario mínimo olímpico» por su vínculo con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, no llegará hasta enero de 2030, según el nuevo calendario aprobado.
¿Qué cambia exactamente?
El plan original, aprobado en 2025, establecía una subida progresiva: $22,50 por hora en julio de 2025, $25 en julio de 2026 y $30 en julio de 2028, coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos. Con la nueva votación, ese último escalón se retrasa año y medio, hasta enero de 2030, lo que supone que los trabajadores cubiertos deberán esperar más de lo previsto para alcanzar ese umbral.
Sin embargo, el aumento a $25 por hora previsto para julio de 2026 se mantiene en pie. El concejal que presentó la propuesta de prórroga argumentó que el clima económico actual, marcado por la inflación y la incertidumbre global, no permite que los negocios absorban el aumento completo en los plazos originales.
Quiénes se ven afectados
La medida afecta principalmente a decenas de miles de trabajadores de hoteles y aeropuertos de Los Ángeles, muchos de ellos inmigrantes latinos que habían depositado grandes expectativas en este incremento salarial. Los sindicatos del sector expresaron su malestar, calificando la decisión como «un golpe a los trabajadores más vulnerables de la ciudad».
Según datos del Ayuntamiento, la medida inicial afectaría a unos 40.000 trabajadores en hoteles con más de 60 habitaciones y en los aeropuertos bajo jurisdicción municipal, incluyendo el LAX, uno de los aeropuertos más transitados del mundo y sede de operaciones logísticas para los Juegos Olímpicos.
El contexto olímpico y político
La demora pone en evidencia las tensiones que rodean la organización de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, evento que la ciudad lleva años preparando y que supone una inversión multimillonaria en infraestructura y logística. Varios grupos de trabajadores habían visto el salario mínimo olímpico como una forma de garantizar que los beneficios económicos del evento llegaran también a los empleados de la base.
La decisión deberá pasar por una segunda votación en el pleno del Concejo antes de quedar formalizada. Los grupos sindicales ya anunciaron que movilizarán a sus bases para intentar revertirla, mientras que organizaciones empresariales celebraron el aplazamiento como una señal de «responsabilidad fiscal».
