El mundo del hip-hop está de luto. Rob Base, el MC neoyorquino cuya canción «It Takes Two» (1988) se convirtió en uno de los himnos más icónicos y samplados de la historia de la música popular, falleció esta semana a los 60 años. Su muerte ha generado una ola de homenajes en todo el mundo de la música, con artistas de distintas generaciones recordando el impacto que tuvo su trabajo en la cultura hip-hop.
«It Takes Two»: el tema que definió una era
«It Takes Two» es una de esas canciones que trascienden géneros y generaciones. Lanzada en 1988 y producida por DJ EZ Rock (su compañero habitual de trabajo, fallecido en 2014), la canción construye su base sobre un sample de «Think (About It)» de Lyn Collins —con el permiso de James Brown— y el característico flow de Rob Base que no para de repetir «Hit it!», una de las frases más reconocibles de la historia del hip-hop.
La canción alcanzó el número 3 en el Billboard Hot 100 y fue certificada Platino. Pero su verdadero legado es su omnipresencia cultural: ha aparecido en más de 200 películas y series de televisión, ha sido samplada por decenas de artistas y sigue sonando en estadios, bodas y fiestas en todo el mundo más de 35 años después de su lanzamiento.
Una carrera marcada por el éxito y los altibajos
Rob Base (cuyo nombre real era Robert Ginyard) fue un pionero del hip-hop de finales de los años 80, cuando el género comenzaba su transición de fenómeno underground a cultura mainstream. Nacido y criado en Harlem, Nueva York, empezó a rimar en las calles del barrio y fue descubierto por el sello Profile Records, que lanzó «It Takes Two» con una inversión mínima que generó beneficios enormes.
Sin embargo, como muchos artistas de esa época, Rob Base no logró mantener el éxito de su primer hit. Los álbumes posteriores tuvieron resultados más modestos, y en los años 90 se retiró parcialmente de la industria. En la última década había retomado la actividad con giras de nostalgia y apariciones especiales.
El legado que deja
La muerte de Rob Base llega pocos años después de la de otros pioneros del hip-hop clásico, como Biz Markie, DJ Screw y MF DOOM, recordándonos que la primera generación del hip-hop está llegando al final de su ciclo vital. Su legado, sin embargo, es indestructible: «It Takes Two» seguirá sonando mientras haya fiestas, y eso es la inmortalidad en la música popular.
Artistas como Missy Elliott, Questlove y Chance the Rapper han expresado sus condolencias en redes sociales, coincidiendo en que Rob Base «puso el fun de vuelta en el funk».
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