Hay destinos que trascienden el turismo para convertirse en experiencias que cambian la perspectiva de quien los visita. Machu Picchu es uno de ellos. La ciudadela inca construida en el siglo XV a 2.430 metros sobre el nivel del mar, entre los picos de los Andes peruanos, es una de las maravillas arquitectónicas y paisajísticas más impresionantes del planeta.
Descubierta para el mundo occidental en 1911 por el explorador Hiram Bingham, Machu Picchu fue declarada Patrimonio de la Humanidad y una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Sus terrazas, templos y observatorios astronómicos, construidos con una precisión que aún asombra a los ingenieros modernos, hablan de una civilización de extraordinaria sofisticación.
El camino más popular para llegar es el Camino Inca, un trek de cuatro días que atraviesa paisajes de montaña de una belleza sobrecogedora. Para los que prefieren llegar en tren, la ruta desde Cusco a través del Valle Sagrado es también espectacular.
Cuándo ir: La temporada seca, de mayo a octubre, es la ideal para visitar.
Cómo llegar: Vuelo a Cusco y desde allí tren o trek hasta Aguas Calientes, la localidad al pie de Machu Picchu.
