Negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron el miércoles 28 de mayo un acuerdo tentativo para extender por 60 días adicionales el alto al fuego en el conflicto que ya lleva más de cuatro meses activo, aunque el pacto todavía no ha recibido el visto bueno definitivo de los máximos mandatarios de ambos países: el presidente Donald Trump y el ayatolá Alí Jamenei.
Trump convoca a su equipo en la Sala de Situación
El propio Trump reconoció el jueves 29 de mayo que se encontraba reunido con sus asesores en la Sala de Situación de la Casa Blanca para tomar una «decisión definitiva» sobre el acuerdo. La Casa Blanca no confirmó de inmediato los detalles del pacto y el presidente mantuvo su postura habitual de imprevisibilidad, enviando señales contradictorias a la prensa sobre si firmaría o no el documento.
Por su parte, la prensa oficial iraní reconoció que el texto del acuerdo ha sufrido modificaciones en los últimos días y subrayó que el documento aún no está cerrado. Medios cercanos al gobierno de Teherán señalaron que los negociadores iraníes han insistido en que los puntos relativos al programa nuclear —en particular los niveles de enriquecimiento de uranio y el destino de las reservas ya almacenadas— se posponen a una fase posterior de las conversaciones.
¿Qué incluye el borrador del acuerdo?
Según fuentes citadas por múltiples medios, los términos del preacuerdo incluyen los siguientes puntos clave:
- Libre navegación en el estrecho de Ormuz, vía marítima crítica por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial.
- Retirada de minas iraníes del estrecho en un plazo de 30 días a partir de la firma.
- Levantamiento progresivo del bloqueo naval estadounidense conforme se reanude el flujo comercial.
- Exenciones de sanciones que permitirían a Irán reanudar la exportación de petróleo en mercados internacionales.
- Compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares durante el período de negociación.
- Compromiso estadounidense de discutir un mayor alivio de sanciones en la siguiente ronda de conversaciones.
Irán pide la liberación de 24.000 millones en activos congelados
La agencia iraní Tasnim informó de que Teherán exige como parte del acuerdo la liberación de aproximadamente 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados en el extranjero, una cantidad que sería desbloqueada de manera escalonada en función del avance de las negociaciones nucleares. Esta petición es uno de los puntos más sensibles del proceso, ya que el Congreso de Estados Unidos ha expresado históricamente resistencia a descongelar fondos destinados a Irán sin garantías verificables sobre su programa atómico.
Un conflicto que ya lleva más de cuatro meses
El conflicto entre Estados Unidos e Irán se agravó a comienzos de 2026 y derivó en enfrentamientos directos que pusieron en alerta a los mercados de petróleo y gas a escala mundial, disparando los precios ante la amenaza de un cierre prolongado del estrecho de Ormuz. Desde entonces, ambas partes han mantenido canales de comunicación diplomáticos que han permitido establecer varios ceses del fuego de duración limitada. La extensión de 60 días propuesta sería la más larga pactada hasta la fecha y podría sentar las bases para un acuerdo más amplio que aborde el programa nuclear iraní de forma definitiva.
La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, el Reino Unido, China y Rusia, sigue de cerca las negociaciones. Cualquier acuerdo que se firme en los próximos días tendrá repercusiones directas sobre los mercados energéticos globales y sobre la estabilidad de una región que sigue siendo uno de los focos de tensión más importantes del planeta.
