El Arsenal Football Club y el Paris Saint-Germain culminan este viernes los últimos entrenamientos previos a la que promete ser una de las finales de la UEFA Champions League más espectaculares de los últimos años. El partido se disputará mañana sábado en Budapest, en la Puskas Arena, ante más de 65.000 aficionados y con una audiencia global estimada de varios cientos de millones de espectadores. Ambos equipos llegan al encuentro con sus mejores jugadores disponibles y con la determinación de conquistar el título más importante del fútbol de clubes europeo.
Para el Arsenal, esta final representa la culminación de un proyecto deportivo de varios años bajo la dirección de Mikel Arteta, que ha transformado al club londinense en uno de los equipos más sólidos y atractivos del continente. Los Gunners llegan a Budapest como el equipo más en forma de la competición, tras eliminar a rivales de la talla del Bayern de Múnich y el Real Madrid en las rondas eliminatorias. El PSG, por su parte, afronta la cita con el objetivo de conseguir la Copa de Europa que lleva décadas persiguiendo, y que ha construido su proyecto deportivo millonario precisamente para alcanzar.
La final de Budapest es la cita futbolística más importante de la temporada y uno de los eventos deportivos globales del año. Las entradas para el estadio se agotaron en pocas horas tras conocerse los finalistas, y los hoteles de la capital húngara registran ocupación completa. El encuentro podrá seguirse en directo a través de las plataformas y canales de televisión titulares de los derechos en cada país. Los pronósticos están igualados, aunque algunos analistas dan una ligera ventaja al Arsenal por su solidez defensiva y la forma de sus figuras ofensivas en los últimos partidos.
