El mundo del automovilismo estadounidense está de luto tras el fallecimiento de Kyle Busch, dos veces campeón de la NASCAR Cup Series (2015 y 2019), a causa de las heridas sufridas en un accidente durante una sesión de práctica en el circuito de Talladega Superspeedway. Busch, de 41 años, perdió el control de su monoplaza a alta velocidad y chocó contra el muro de contención; fue trasladado de urgencia al hospital, donde falleció horas después.
La NASCAR emitió un comunicado expresando sus condolencias a la familia de Busch y anunció la suspensión de todos los eventos de la jornada como muestra de respeto. Equipos, pilotos y aficionados de todo el mundo lamentaron la pérdida de uno de los corredores más ganadores de la historia del deporte, con 60 victorias en la Cup Series.
Kyle Busch era conocido por su estilo de manejo agresivo y su carácter competitivo que le granjeó tanto admiradores incondicionales como detractores acérrimos durante más de 20 años en la cúpula de la NASCAR. Fuera de las pistas, era conocido por su labor filantrópica, especialmente en causas relacionadas con la infertilidad y la adopción. La NASCAR anunció que su número de coche, el 18, será retirado en homenaje permanente a su legado en el deporte.
