Los gobiernos de Estados Unidos e Irán alcanzaron este jueves un acuerdo tentativo que contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz y el inicio de negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní, según fuentes oficiales estadounidenses. El presidente Donald Trump aún no ha firmado el documento, pero la Casa Blanca confirmó que las conversaciones están muy avanzadas. De materializarse, el acuerdo representaría uno de los mayores logros diplomáticos de la actual administración y aliviaría la tensión geopolítica que desde hace meses presiona al alza los precios del petróleo en los mercados internacionales.
El Estrecho de Ormuz es una de las vías marítimas más estratégicas del planeta: por él transita cerca del 20% del petróleo consumido en el mundo. El bloqueo parcial decretado por Teherán como represalia ante las sanciones de Washington había desencadenado una crisis energética que afectó a economías occidentales y asiáticas por igual. La reapertura del estrecho, acordada como primera medida de confianza mutua, podría traducirse en una reducción inmediata del precio del combustible a escala global.
Las negociaciones contaron con la mediación de varios países europeos y del Sultanato de Omán, tradicional puente discreto entre Washington y Teherán. Los términos completos no han sido divulgados, pero incluirían compromisos iraníes sobre enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio gradual de sanciones económicas. Los analistas advierten de que aún quedan obstáculos importantes, especialmente en lo que respecta a los mecanismos de verificación internacional de los compromisos nucleares de Irán.
