Unos 350.000 venezolanos que residen en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) podrían perder su protección migratoria si el Senado aprueba el «Big Beautiful Bill» en su versión actual. La propuesta elimina el TPS para venezolanos que ingresaron al país después de 2021, dejando a cientos de miles en situación de incertidumbre legal.
Comunidades venezolanas en Miami, Houston y Nueva York reaccionaron con alarma ante la noticia. Muchos de los afectados llevan años trabajando, pagando impuestos y criando a sus hijos en suelo estadounidense. Abogados de inmigración recomiendan explorar vías alternativas como solicitudes de asilo o visas de trabajo antes de que expire la protección actual.
La comunidad venezolana en Miami, una de las más numerosas y activas políticamente en Florida, organizó vigilias y actos de protesta frente a las oficinas del USCIS. Muchos llegaron huyendo del régimen de Maduro y llevan años establecidos en el sur de Florida. Representantes venezolanos en el exilio exigen que el gobierno mantenga el TPS como medida humanitaria mientras las condiciones en Venezuela no mejoren.
