El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció que comenzará a cobrar $102 por la presentación de solicitudes de asilo, convirtiéndose en uno de los pocos países del mundo en imponer una tarifa para acceder a este proceso de protección internacional. La medida afectará a decenas de miles de solicitantes cada año.
Organizaciones de derechos humanos criticaron duramente la decisión, argumentando que viola las obligaciones internacionales de Estados Unidos bajo la Convención de Refugiados de 1951. Abogados de inmigración señalaron que la tarifa creará una barrera económica insuperable para muchos de los migrantes más vulnerables que huyen de violencia y persecución política.
Los abogados de inmigración advierten que la tarifa de $102 es solo la primera de una serie de medidas que encarecerán progresivamente el acceso al sistema de asilo. En paralelo, el gobierno trabaja en regulaciones que reducirían drásticamente el número de adjudicaciones favorables y aumentarían los requisitos probatorios para demostrar persecución en el país de origen.

