El presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta en 2026 el tramo más difícil de su tercer mandato. Después de un inicio relativamente exitoso marcado por la reactivación económica y el regreso de Brasil a la escena global, el gobierno petista enfrenta ahora una desaceleración del crecimiento, una inflación que no cede y una popularidad que ha caído del 53% al 41% en los últimos seis meses.
Una economía que pierde velocidad
El PIB brasileño creció un 2.9% en 2024, pero el Banco Central estima que el crecimiento será del 1.8% para 2026. Los motores del boom anterior —la exportación de commodities, especialmente soja y hierro— se han enfriado por la menor demanda china, y la industria manufacturera no logra despegar.
La inflación, si bien está controlada comparada con otros países de la región, sigue por encima de la meta del Banco Central y le quita poder adquisitivo a los salarios de la clase trabajadora —el principal sostén electoral del PT.
El Amazonas: el activo y el pasivo de Lula
Internacionalmente, Lula ha convertido la protección del Amazonas en su bandera más visible. La deforestación se redujo un 67% desde 2022 y Brasil ha recuperado el rol de líder en la agenda climática global. El país será sede de la COP30 en Belém en noviembre de 2025, un logro diplomático de primer orden.
Paradójicamente, este activismo ambiental genera tensiones internas: el agronegocio —uno de los grandes poderes económicos del Brasil— ve con desconfianza las regulaciones ambientales y ha amenazado con retirar su apoyo al gobierno en el Congreso.
La sombra de 2026: ¿un sucesor o más Lula?
La gran pregunta política en Brasil es si Lula buscará una nueva candidatura en 2026 o si el PT optará por presentar a otro candidato. A sus 80 años y con una salud que genera interrogantes, Lula no ha descartado ninguna opción. Mientras tanto, el alcalde de São Paulo, Guilherme Boulos, se perfila como el heredero natural del proyecto petista.
Por el lado de la oposición, el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, el candidato bolsonarista más competitivo, lidera las encuestas de intención de voto para 2026 con un 34% frente al 31% del PT.
Cobertura política brasileña en Folha de São Paulo y Agência Brasil.
