Una enorme bola de fuego iluminó el cielo de la costa espacial de Florida en la noche del jueves 28 de mayo, cuando el cohete New Glenn de la empresa Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, explotó sobre su plataforma de lanzamiento durante una prueba de motores en el Cape Canaveral Space Force Station.

La explosión ocurrió aproximadamente a las 9 p.m. hora local, según confirmó la Administración Federal de Aviación (FAA), sacudiendo hogares en los alrededores y tiñendo el cielo de naranja por varios minutos. El cohete estaba siendo sometido a un static fire test —una prueba de ignición de motores sin despegue— como preparación para un lanzamiento de satélites previsto para la semana siguiente.
Jeff Bezos confirmó a través de un comunicado que todo el personal está a salvo, y que no se reportaron heridos ni riesgo para el público. «Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla», declaró el fundador de Amazon y Blue Origin.
El incidente es un nuevo golpe para el programa New Glenn. El cohete ya había sido inmovilizado en abril tras fallar en colocar un satélite en la órbita correcta debido a un fallo de motor. Blue Origin no ha dado aún una fecha estimada para reanudar operaciones.

