Hasta hace apenas tres décadas, no sabíamos con certeza si existían planetas fuera de nuestro sistema solar. Hoy, gracias a telescopios como Kepler y James Webb, hemos confirmado la existencia de más de 5.500 exoplanetas, y la cifra crece cada mes. Entre ellos hay mundos de hielo, planetas de lava, «júpiteres calientes» y algunos que podrían albergar condiciones para la vida.

Kepler-452b: el «primo» de la Tierra
Descubierto en 2015, Kepler-452b fue bautizado como la «Tierra 2.0». Orbita una estrella similar al Sol en la zona habitable —la distancia a la que el agua puede existir en estado líquido— y tiene un diámetro aproximadamente un 60% mayor que el nuestro. Aunque aún no sabemos si tiene atmósfera o agua, es uno de los candidatos más prometedores para albergar condiciones parecidas a las de la Tierra.
TRAPPIST-1: un sistema con siete planetas potencialmente habitables
El sistema TRAPPIST-1, a 39 años luz de distancia, tiene siete planetas del tamaño de la Tierra, tres de los cuales orbitan en la zona habitable de su estrella. Es uno de los objetivos prioritarios del Telescopio James Webb, que analiza sus atmósferas en busca de señales de vapor de agua, oxígeno o metano: indicios de posible vida.
Los júpiteres calientes
Entre los exoplanetas más sorprendentes están los llamados júpiteres calientes: gigantes gaseosos que orbitan su estrella en menos de diez días, tan cerca que su temperatura superficial supera los 1.000 grados Celsius. En algunos de ellos llueven gotas de hierro fundido o se forman nubes de silicato. Mundos que desafían todo lo que creíamos saber sobre cómo se forman los sistemas planetarios.
