El gobierno británico anunció una inversión de 2.000 millones de libras esterlinas para construir centros de computación avanzada dedicados al desarrollo de inteligencia artificial, en el marco de su estrategia nacional de IA actualizada. La inversión busca posicionar al Reino Unido como hub europeo de referencia en IA tras el Brexit, en competencia directa con los grandes centros tecnológicos de Francia, Alemania y los Países Bajos.
La iniciativa incluye la creación de tres nuevos campus tecnológicos en Manchester, Edimburgo y el corredor tecnológico del sureste de Inglaterra. El gobierno también anunció la creación de 10.000 nuevas plazas de formación en especialidades de IA y ciencia de datos para reducir la brecha de talento que actualmente frena el crecimiento del sector.
El gobierno también anunció la expansión del AI Safety Institute con presupuesto duplicado y nuevas facultades para exigir acceso a modelos de IA antes de su lanzamiento público. La inversión se une a otras iniciativas que incluyen la reforma del sistema educativo para incorporar programación desde la educación primaria y un programa de atracción de talento internacional para científicos e ingenieros de IA.
