El gobierno del presidente Donald Trump anunció una nueva regulación que cambia radicalmente el proceso de obtención de la residencia permanente —conocida como «green card»— en Estados Unidos. Según la nueva norma, todos los inmigrantes que busquen la residencia permanente a través del proceso de ajuste de estatus deberán salir del país y tramitar su solicitud desde sus países de origen o desde un tercer país.
¿Qué cambia exactamente?
Hasta ahora, muchos inmigrantes que vivían en Estados Unidos podían ajustar su estatus migratorio sin salir del país, completando el proceso ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) desde dentro de territorio americano. Este proceso, conocido como «ajuste de estatus», era una opción muy valorada porque evitaba los riesgos de la salida: principalmente, el riesgo de quedar atrapado en el exterior por prohibiciones de entrada o retrasos consulares.
Con la nueva regulación, el ajuste de estatus desde dentro de EE.UU. quedará reservado únicamente para ciudadanos de países con los que EE.UU. tiene acuerdos específicos, y para cónyuges e hijos de ciudadanos americanos en casos excepcionales.
El impacto en millones de inmigrantes
La medida afectaría a más de 4 millones de personas que están actualmente en proceso de obtener la residencia permanente desde dentro de Estados Unidos. Para muchas de ellas —especialmente las que ingresaron sin documentos o tienen órdenes de deportación previas— salir del país podría significar una prohibición de reingreso de entre 3 y 10 años.
Las comunidades inmigrantes han reaccionado con alarma. Organizaciones como el National Immigration Law Center y RAICES han anunciado demandas judiciales para bloquear la norma, argumentando que viola el derecho al debido proceso y la legislación migratoria vigente.
La lógica del gobierno Trump
Desde la Casa Blanca, el asesor de seguridad nacional argumentó que la medida tiene por objetivo «garantizar que el proceso de obtención de la residencia sea transparente y que se realice por los canales correctos». El gobierno sostiene que el ajuste de estatus desde dentro del país ha sido abusado por personas que ingresaron ilegalmente o que han violado sus visas de turista o estudiante.
Los críticos señalan que la norma es, en realidad, una forma de facto de expulsar a millones de personas que llevan años viviendo y trabajando en EE.UU., contribuyendo a la economía y pagando impuestos.
¿Qué pueden hacer los afectados?
Los abogados de inmigración recomiendan a los afectados que consulten con un especialista antes de tomar cualquier decisión. Las demandas judiciales podrían paralizar temporalmente la aplicación de la norma, y varias organizaciones ofrecen asesoría gratuita. También se esperan recursos de amparo en los estados con tradición de proteger a sus comunidades inmigrantes, como California, Nueva York e Illinois.
Información actualizada en USCIS y CNN en Español.
