Aunque cubren menos del 1% del fondo oceánico, los arrecifes de coral albergan cerca del 25% de todas las especies marinas del planeta. Son la Gran Barrera de Coral en Australia, el Sistema Arrecifal Mesoamericano en el Caribe, y miles de estructuras vivas más que han tardado miles de años en formarse, y que hoy están desapareciendo a una velocidad alarmante.

El blanqueamiento del coral
Cuando la temperatura del agua sube aunque sea 1 o 2 grados por encima de lo normal, los corales expulsan las algas simbióticas que viven en sus tejidos y que les dan color y nutrientes: es el fenómeno llamado blanqueamiento. Si el estrés térmico se prolonga, el coral muere. Desde 1998, se han registrado varios episodios masivos de blanqueamiento a escala global, y las proyecciones científicas indican que, si el calentamiento global supera 1,5°C, entre el 70% y el 90% de los arrecifes del mundo desaparecerán.
Su valor económico y social
Los arrecifes de coral generan más de 375.000 millones de dólares anuales en bienes y servicios: pesca, turismo, protección costera y medicamentos. Más de 500 millones de personas en todo el mundo dependen directamente de los arrecifes para su alimentación y sustento, especialmente en países insulares del Pacífico, el Caribe y el Índico.
¿Qué se puede hacer?
La solución pasa inevitablemente por reducir las emisiones de carbono. Pero también hay medidas locales: crear áreas marinas protegidas, limitar la pesca excesiva, reducir la contaminación terrestre y apoyar los programas de restauración de corales que cultivan fragmentos en viveros submarinos para luego trasplantarlos a las zonas dañadas. Cada arrecife que salvamos es un ecosistema completo que sobrevive.
